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cistus JARA

LA VERDADERA HISTORIA DEL AÑO DE LOS TIROS (VIII)

LA VERDADERA HISTORIA DEL AÑO DE LOS TIROS (VIII)

 

Las Consecuencias.

Foto: D. José González Domínguez, Alcalde de Zalamea en Febrero de 1888. Encabezó la manifestación, presenció desde el balcón del Ayuntamiento de Riotinto las descargas de fuego sobre los manifestantes y dio testimonio de ello a la prensa de la época.

            La masacre tuvo un efecto devastador en la gente sencilla del pueblo, que durante los días posteriores, y aún mucho después, vivió atemorizada y angustiada no sólo por lo que presenciaron sino por la feroz represión que ejercieron las fuerzas del orden. Los heridos que fueron recogidos en la plaza, después de ser atendidos, fueron  detenidos y algunos de ellos enjuiciados; razón por la cual muchos de los heridos que en un principio habían logrado huir se negaron a recibir asistencia médica y acabaron engrosando el número de muertos. Se realizaron registros domiciliarios en busca de Tornet y de otros cabecillas de la huelga y de la manifestación que no habían sido localizados hasta entonces, se enviaron nuevos refuerzos de soldados y guardias que  establecieron controles en las poblaciones de la Cuenca, especialmente en Riotinto, viviéndose un auténtico estado de excepción;  de hecho hubo un intento de traspasar el mando a una autoridad militar, aunque el gobernador finalmente no lo consideró necesario. El miedo caló tan hondo en la población que  se eludía tratar del asunto públicamente; aunque, como es lógico, en círculos privados o de puertas para adentro no se hablara de otra cosa. Un ejemplo de ello lo tenemos en la sesión que la corporación municipal de Zalamea celebró el domingo 5 de Febrero, un día después, y en la que oficialmente no se hizo constar en las actas nada de lo ocurrido. ¿Podemos imaginarnos que aquellos hombres no trataran  de lo que pasó apenas 24 horas antes? ¡Y fue presidida por el alcalde José González Domínguez, uno de los protagonistas! Probablemente fue el asunto más importante de la sesión, por no decir el único, pero se  evitó reflejarlo en el acta.

            El lunes siguiente la mayoría de los obreros volvieron al trabajo y las movilizaciones populares contra los humos se cortaron de raíz. Transcurriría más de doce años antes de que se registrara otra protesta obrera porque a la represión se unió el endurecimiento de las medidas de la compañía inglesa contra los mineros que secundaron la huelga. Se incrementaron los despidos  y las reivindicaciones salariales fueron rechazadas de plano y  sólo se aceptó la supresión de la peseta de contribución médica después de trascurridas unas semanas, para que nadie las relacionara con las movilizaciones, medida que la empresa ya tenía pensado aplicar antes de la huelga. Pero la Compañía también aprendió algo de aquel día, en lo sucesivo debería intervenir en política y ocuparse más del entramado social de la población, creando servicios de atención a los obreros y a sus familias

            Las víctimas oficialmente reconocidas recibieron ayudas de algunas instituciones, ayudas que se llevaron a cabo muy a pesar de las publicaciones afines a la empresa y de algunos sectores políticos. Tomó la iniciativa en este sentido el Ayuntamiento de Zalamea la Real que con fecha del 11 de Febrero de aquel mismo año ya acordó abrir una suscripción para socorrer a las víctimas a la vez que proponía al resto de los Ayuntamientos de la comarca hiciesen lo mismo. Un intento anterior, del 8 de Febrero, promovido por Ordóñez Rincón en la Diputación Provincial, fue rechazado por motivos políticos ya que implicaba el reconocimiento tácito de la responsabilidad del gobernador civil y del ejército. Las ayudas procedieron también de aportaciones  particulares y de medios de comunicación.

            ¿Todo acabó entonces aquel 4 de Febrero? Evidentemente no. Los trágicos sucesos de aquel día  tuvieron una gran resonancia a nivel nacional. La noticia acaparó las portadas de los principales periódicos, que además se siguieron ocupando de ella durante bastante tiempo. Por otra parte la liga antihumista continuó moviéndose en círculos políticos tanto en la diputación provincial como en la capital de España donde, desde hacía algún tiempo, una comisión de la liga formada por cuatro personas realizaba gestiones para conseguir sus propósitos.

            Así pues la presión mediática y política, incluso desde dentro del mismo partido del gobierno, consiguió que el 29 de Febrero, 25 días después, José Luis Albareda, ministro de la gobernación, publicara el real decreto prohibiendo las calcinaciones al aire libre. En él se establecía que este sistema debería ir reduciéndose gradualmente hasta desparecer, estableciéndose como fecha límite Enero de 1891.

            Pero la Compañía inglesa era demasiado poderosa como para rendirse ante obstáculo tan vano. Desató una intensa campaña a todos los niveles, utilizando todos los medios a su alcance, que eran muchos, prensa, supuestos expertos en medicina y salud, políticos; todos ellos tenían, además de las declaradas razones de interés público, otras no tan declaradas de interés privado puestas al servicio de la empresa. El caso es que el decreto acabó convirtiéndose en papel mojado, no se respetó en absoluto y el 29 de Noviembre de 1890, el gobierno conservador presidido por Cánovas del Castillo, acabó derogándolo.

            La Compañía, aunque se vio obligada a pagar indemnizaciones a los agricultores que acallaron algunas protestas, siguió campando a sus anchas y continuó utilizando impunemente el sistema de calcinaciones al aire libre. La última telera se apagó en 1907, diecinueve años más tarde de aquella manifestación. Y no fue por decreto sino porque se aplicaron otros procedimientos más productivos y rentables.

Manuel Domínguez Cornejo y Antonio Domínguez Pérez de León

LA VERDADERA HISTORIA DEL AÑO DE LOS TIROS (VII)

LA VERDADERA HISTORIA DEL AÑO DE LOS TIROS (VII)

 

El desenlace. Los culpables.

            Después de la carga a bayoneta calada, la plaza de la Constitución de Riotinto quedó en silencio. Sólo los gemidos de los que aún conservaban un halo de vida se oían entre los pasos de los soldados. Desde el balcón del Ayuntamiento algunos de los allí presentes quedaron profundamente impresionados con lo que acababan de contemplar.

            Maximiliano Tornet, el más experimentado de la comisión en estas lides, comprendió al instante sobre quienes recaerían las culpas de lo allí ocurrido y aprovechando los primeros momentos de desconcierto salió del Ayuntamiento y huyó de Riotinto. El alcalde de Zalamea, José González, y Juan Antonio López, el secretario del juzgado de este pueblo, los únicos miembros de la comisión que aún permanecían en la sala, recibieron del gobernador la orden de regresar a Zalamea y aguardar allí la decisión que sobre ellos se tomara; y así lo hicieron.

            Las fuerzas del orden impidieron que nadie se acercara a socorrer a los heridos y procedieron a detener a los que merodeaban por los alrededores. Ya oscurecido, los muertos que no habían sido reclamados por familiares fueron recogidos en carretas y enterrados entre las escombreras de la mina. Algunos manifestantes, los menos, encontraron refugio en casa de familiares o amigos del pueblo de Riotinto, los demás regresaron a sus pueblos de origen de manera desordenada y a campo a través por miedo a ser detenidos.

            Oficialmente sólo se reconocieron 13 muertos y 43 heridos; pero hoy resulta difícil creer en esa cifra por la manera en que se desarrollaron los hechos y porque ya algunas declaraciones públicas e intervenciones en la prensa de la época elevaban el número de muertos a más de 50 y el de heridos a un centenar. La tradición popular, que se trasmitió de padres a hijos, afirma que los muertos fueron más de 200. En Zalamea siempre se dijo que la mayor parte de los componentes de la banda de música cayeron en aquella plaza. Lo que ahora nos parece evidente es la magnitud desproporcionada del ataque de los soldados a los manifestantes y el énfasis con el que se ensañaron en disolver a los allí congregados. Algunos testimonios aseguran que se disparó por la espalda a los que huían y a los que habían caído al suelo. Desde luego la posterior carga con la bayoneta calada en los fusiles prueba la violencia con la que actuaron los soldados, aunque es justo decir que no todas las fuerzas del orden lo hicieron así. Se asegura que la guardia civil disparó al aire y que, en algunos momentos, se interpuso entre los soldados y la masa para evitar un mayor derramamiento de sangre.

            Después de todo esto cabe preguntarse quién o quienes fueron los culpables de esta tragedia. Los documentos que hoy manejamos reflejan que desde un primer momento se culpó a las autoridades de Zalamea por ser los principales responsables de haber organizado la manifestación, especialmente al alcalde, José González Domínguez, y a Juan Antonio López. Y así se pone de manifiesto en una carta que el juez auxiliar, Manuel Márquez, envía a D. José María Parejo, abogado de la compañía, en la que se señala directamente al mencionado Juan Antonio López y a Maximiliano Tornet. Se dio órdenes de arresto sobre el alcalde de Zalamea;  pero éste salió días antes en dirección a Madrid, donde se movió en círculos políticos buscando apoyo a su causa. Juan Antonio López fue interrogado sobre los hechos, aunque desconocemos si sufrió algún tipo de sanción. Maximiliano Tornet fue buscado por las autoridades, pero no dieron con él. Hay testimonios que aseguran haberlo visto el día siguiente en Zalamea, el único pueblo de la cuenca que mantenía cierta independencia del poder e influencia de la Compañía y donde pudo haber buscado refugio. Después se le perdió el rastro y de él nada más se supo.

            Con la perspectiva del tiempo, hoy podemos valorar los hechos con mayor objetividad y estamos convencidos que el principal responsable de lo ocurrido fue el gobernador, Sr. Bravo y Joven, que con su actitud extremadamente dura e intransigente provocó que aquella situación desembocara en tragedia. Recordemos que los hechos tuvieron lugar sobre las 4,30 de la tarde de principios de Febrero, cuando en aquel tiempo solo quedaban unas pocas horas de luz para terminar el día, y que toda aquella gente debería regresar a sus casas. Hubiese bastado un poco de paciencia y diálogo, y posiblemente los manifestantes hubieran regresado a sus pueblos tranquilamente.      Aún queda en el aire la duda de quién dio la orden de disparar. En círculos oficiales se afirmó que los soldados habían actuado por propia iniciativa ante una supuesta agresión por parte de los manifestantes; pero cuesta creer que se produjera de ese modo por la forma organizada en que se retiró la caballería de la plaza y la manera en la que los soldados realizaron las repetidas descargas  de fuego y la carga con bayoneta. Hubo quien aseguró que se hizo una señal, previamente convenida entre el gobernador, el teniente coronel y los oficiales, para ordenar la carga de los soldados (según algunos, el gobernador se quitó el sombrero y con un pañuelo blanco se secó el sudor de la frente). Nunca se pudo aclarar tal circunstancia; pero el caso fue que la tropa  de la compañía, no los oficiales, fue arrestada en su cuartel durante bastantes años, con lo que  los nuevos reemplazos se encontraron con un arresto por un suceso en el que ellos no habían participado y del que, algunos, ni siquieran habían oído hablar.

            Se investigó la actuación del gobernador, pero finalmente quedó libre de culpa. Meses después fue sustituido en el cargo y trasladado.

             Los terratenientes Lorenzo Serrano y Ordóñez Rincón jamás fueron molestados.

Manuel Domínguez Cornejo y Antonio Domínguez Pérez de León

LA VERDADERA HISTORIA DEL AÑO DE LOS TIROS (VI)

LA VERDADERA HISTORIA DEL AÑO DE LOS TIROS (VI)

 

La manifestación

Foto:Imagen de la época en la que se aprecia una vista de la Plaza de la Constitución y de la calle que bajaba hasta ella tomada desde el balcón del Ayuntamiento.

                        En el capítulo anterior dejamos la manifestación formada por mineros y agricultores a la entrada del antiguo pueblo de Riotinto. Pues bien, previamente ambas partes se habían puesto de acuerdo en unir sus reivindicaciones y elegir una comisión que subiera al Ayuntamiento, en representación suya, a exponer sus demandas, que resumidamente eran las que siguen: 1ª. Que la Corporación municipal se reuniera en sesión extraordinaria, 2ª. La prohibición de las calcinaciones al aire libre. 3ª. Que el Ayuntamiento influyera sobre el Director de las Minas para que las peticiones de los obreros fueran atendidas (Supresión de la peseta de contribución médica, reducción a nueve horas del horario laboral y mejoras en las condiciones de trabajo). La Comisión constituida estaba formada por Maximiliano Tornet, José María Ordóñez Rincón, José Lorenzo Serrano, José González Domínguez y Juan Antonio López.

                        En un principio se acordó que el grueso de la manifestación permaneciera en El Valle hasta conocer el resultado de las gestiones de la comisión, pero lo cierto es que los manifestantes siguieron a ésta  y entraron en Riotinto, con la banda de música de Zalamea a la cabeza, y se situaron en la plaza de la Constitución frente al Ayuntamiento, donde les aguardaba otro número elevado de mineros. Serían aproximadamente las 2 del mediodía. Según algunos datos los manifestantes eran alrededor de 8.000 personas, otras fuentes apuntan a que superaban las 12.000, en cualquier caso era una manifestación bastante multitudinaria para la época. Algunas referencias nos dicen que en Zalamea sólo quedaron los enfermos o personas imposibilitadas físicamente. Entre los manifestantes había mujeres y niños de todas las edades, lo que constituye una prueba más del carácter pacífico de la manifestación.

                        La comisión referida subió a los altos del Ayuntamiento para pedir al alcalde de Riotinto, Don Manuel Mora, que se reuniera la corporación en sesión extraordinaria. Éste accedió pues conocía la inminente llegada del gobernador con la tropa; pretendiendo quizá ganar tiempo de esta manera. Éste les pidió a los miembros de la Comisión que esperasen fuera de la sala de Juntas. Entretanto, en la calle, la muchedumbre, animada por la banda de música, coreaba sus reivindicaciones de manera alegre y pacífica.

                        El alcalde y los concejales son presionados para que la sesión fuera pública con el fin de que los representantes de la manifestación pudieran asistir a ella, pero a través de un municipal se les comunicó que tuviesen paciencia, que el Ayuntamiento estaba ya deliberando.

                        Alrededor de las 3,30 llegó el gobernador, Sr. Bravo y Joven, junto al destacamento del regimiento de Pavía que procedió inmediatamente a situarse ante las puertas del Ayuntamiento. Las fuerzas del orden que hay ya en Riotinto son ya considerables: alrededor de varias decenas de Guardias Civiles, un escuadrón de caballería y el destacamento de soldados  que acababa de llegar. El gobernador y las fuerzas del orden fueron recibidos con "Vivas" y aplausos por los manifestantes que o bien creen ingenuamente  que su presencia va a contribuir a solucionar el asunto o bien quieren resaltar el sentido pacífico de la manifestación. El gobernador y el Teniente coronel suben a los altos del Ayuntamiento e inmediatamente recibe a la Comisión de Zalamea

            Es significativo un hecho que ocurre en estos momentos y es que los dos terratenientes, Lorenzo Serrano y Ordóñez,   abandonan el edificio y regresan a Zalamea. ¿Qué pudo ocurrir a la llegada de la máxima autoridad provincial para que estas dos personas decidieran ausentarse? Tiempo tendremos más adelante para analizar las razones. El gobernador, desde su llegada, adopta una actitud de fuerza  e intransigente, concluyendo que el Ayuntamiento no podía tomar el acuerdo de prohibir las calcinaciones, y que si lo tomaba él lo anularía inmediatamente, como ya lo había hecho antes con el de Alosno y ordenó a los miembros de la comisión que disolvieran inmediatamente la manifestación. Juan Antonio López discute con él sobre las razones  que había para prohibir las teleras y ante la imposibilidad de convencerlo le ruega salga al balcón y tranquilice a los manifestantes que ya habían comenzado a impacientarse ante la falta de noticias. El gobernador así lo hace pero de una manera taxativa y amenazante, increpando a los allí presentes para que regresen a sus casas. Después de él salió al balcón  el teniente coronel de ejército, Ulpiano Sánchez, que ordena a la muchedumbre  se disuelva, afirmando que si no es así se vería obligado a hacer uso de la fuerza. En ese momento los testimonios coinciden  en que hubo alguien que desde la acera izquierda de la plaza pronunció unas palabras confusas que algunos interpretaron como "nosotros también tenemos fuerza" o "nosotros también tenemos armas" y otros  que la palabra dicha era  "alma".

            El caso fue que, sin que haya podido aclararse quien dio directamente la orden, la caballería se retiró de la plaza, los soldados se echaron los fusiles a la cara y abrieron fuego contra los manifestantes.

            Eran aproximadamente las 4,30 de la tarde del sábado 4 de Febrero de 1888. La multitud huyó horrorizada tratando de encontrar una salida por las calles aledañas, arrasándolo todo y pisando a los que caían al suelo; algunos quisieron volver a buscar a familiares o amigos pero una carga con bayoneta se lo impidió. Al cabo de quince minutos la Plaza de la Constitución del pueblo de Minas de Riotinto estaba desierta. El suelo  quedó sembrado de muertos y heridos.

Manuel Domínguez Cornejo     y Antonio Domínguez Pérez de León

 

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LA VERDADERA HISTORIA DEL AÑO DE LOS TIROS (V)

LA VERDADERA HISTORIA DEL AÑO DE LOS TIROS (V)

 

Preparando la manifestación.

Foto: Las teleras y los humos emanados por ellas aumentaron considerablemente en 1887

            Entremos de lleno en lo que fueron los preparativos de la manifestación y el ambiente que reinaba en las poblaciones de la Cuenca Minera en los días previos a ésta.

            Hoy se nos plantean unas cuestiones a las que estamos en condiciones de dar respuesta. ¿Fue realmente una manifestación espontánea fruto de la tensión que se vivía en los pueblos? ¿Quiénes las organizaron? ¿Qué ocurrió en los días previos a la manifestación?

            Sabemos que desde finales de Enero la situación era muy tensa en Zalamea la Real, pueblo eminentemente agrícola y ganadero desde donde actuaban lo principales dirigentes de la Liga Antihumos. Aquí, el día 24 de ese mes, un grupo numeroso de manifestantes se dirigieron al Ayuntamiento en protesta por negarse el de Riotinto y Nerva a prohibir las calcinaciones en sus términos y exigiendo a las autoridades municipales mediaran ante el gobierno de la nación.

            Por otro lado, en Riotinto, Maximiliano Tornet había conseguido promover una huelga que comenzó el miércoles 1 de Febrero. Esta huelga se extendió por todos los departamentos. Además de las reivindicaciones laborales pedían también la supresión de las calcinaciones. Hubo diversos conatos de manifestación en ese día pero la Guardia Civil, cuyo comandante no dejaba de pedir refuerzos, logró mantener el orden. El día 2, jueves, la huelga continúa en Riotinto, el paro es prácticamente total y se formaron piquetes que impedían trabajar a los obreros que deseaban hacerlo. Un grupo de mineros, probablemente encabezados por Tornet, se dirige a Zalamea y reclama a las autoridades de este pueblo se unan a sus propuestas. Es muy posible que en esa fecha se concretara el día y hora de la manifestación que tendría lugar el sábado. Puede resultar difícil de  entender que un líder anarquista se alíe con propietarios y terratenientes ideológicamente opuestos a él; pero las razones son bien sencillas, ambas partes se necesitaban mutuamente para logras sus fines: derrotar a la todopoderosa Compañía Inglesa.

            De esta manera se llega al día 3 de Febrero, viernes, en el que la tensión fue creciendo. Para depurar responsabilidades entre los instigadores de los conflictos se envió un juez especial para instruir diligencias. Sobre mediodía se produce una manifestación que sale del departamento norte. El teniente de la Guardia Civil intenta actuar de mediador y pide a los obreros que le entreguen una lista con sus peticiones que son rechazadas por el Director de las Minas que quiere evitar dar una imagen de debilidad. Sobre las 11 de la noche la tranquilidad parece que reina en Riotinto. Por el contrario, en Zalamea a esa hora existe una enorme agitación que obliga al Ayuntamiento a constituirse en sesión permanente a las 12 de la noche. Numerosos  vecinos recorren las calles gritando "Abajo los humos", "Viva la agricultura"y reclutando gentes para unirse al día siguiente a los obreros de Riotinto. El alcalde de Zalamea telegrafía al gobernador informándole de lo ocurrido y reclamando fuerzas para evitar conflictos. Hasta las 3 de la mañana no vuelve la calma a las calles de este pueblo.

            El día siguiente, sábado 4 de Febrero, por la mañana, parten dos manifestaciones de lugares distintos; una de mineros desde Nerva, con bandera blanca, encabezada por Tornet y a la que se le une gente de El Valle" y Alto de la Mesa, y otra de Zalamea la Real encabezada por Lorenzo Serrano, Ordóñez Rincón, el alcalde de Zalamea, José González Domínguez, y Juan Antonio López. Esta última lleva una bandera nacional y una banda de música que ameniza el recorrido y que prueba el carácter pacífico de la misma. Después de pasado el mediodía, sobre la una y media, ambas manifestaciones confluyen a la entrada de Riotinto donde grupos de personas las esperaban. La Guardia Civil les franquea el paso al comprobar que vienen pacíficamente.

            El alcalde de Riotinto envía un telegrama a las 1,33 al representante de la Compañía en Huelva diciéndole:

"...Habida manifestación de Nerva con bandera blanca. En este momento (1 y 20 minutos de la tarde) entra la de Zalamea con bandera nacional representada por el Ayuntamiento"

            A esa hora el gobernador; Agustín Bravo y Joven, se dirigía  ya a Riotinto acompañado de un destacamento de soldados del Regimiento de Pavía.

Manuel Domínguez Cornejo  Y Antonio Domínguez Pérez de León       

EL AÑO DE LOS TIROS (IV)

EL AÑO DE LOS TIROS (IV)

 

LA VERDADERA HISTORIA DEL AÑO DE LOS TIROS (IV)

La situación política y los personajes

            Con el fin de facilitar la comprensión de los hechos es conveniente hacer una breve referencia a la situación política que se vivía en España en esa época.

            Después de la restauración de la monarquía  en la persona de Alfonso XII y una vez que fallece joven 1885, queda como regente su segunda esposa Mª Cristina de Habsburgo ya que su hijo, el futuro Alfonso XIII, tenía sólo 3 años de edad.

            El sistema político que se practicaba en España era el bipartidismo, ideado por Cánovas para la restauración en la que los líderes de los dos partidos principales se turnaban en el poder. En el momento que nos ocupa le correspondía gobernar al partido liberal, siendo presidente del gobierno Mateo Sagasti, tomando como ministro de la gobernación a José Luis Albareda.

            También creemos oportuno, antes de realizar la narración de los hechos, aclarar quienes eran los personajes que intervinieron en los sucesos para que cuando los mencionemos los lectores interesados puedan tener ya una referencia de ellos.

Hugo Mhateson: Presidente de la sociedad que compró las minas de Riotinto al gobierno de la I República en 1873 por casi 93 millones de pesetas: cantidad elevadísima para la época y que según algunos economistas salvó de la quiebra al estado español.

William Rich: Director de las minas de Río Tinto en Febrero de 1888. Los sucesos le cogieron casi desprevenidos porque acababa de llegar hacía apenas una semana. El dire3ctor interino hasta su llegada fue J. Osborne.

Maximiliano Tornet: Líder anarcosindicalista que llegó a las minas en 1883. Fue el principal responsable de las movilizaciones obreras de Enero y Febrero de 1888. (Por cierto, es el único personaje que aparece con su nombre real en la película "El Corazón de la Tierra")

José Lorenzo Serrano: Terrateniente zalameño de gran peso en influencia en la liga antihumista. Abogado y diputado provincial, comendador de la Orden de Carlos III y había sido alcalde de Zalamea en dos ocasiones. En 1888 tenía 71 años.

José María Ordóñez Rincón: Natural de Higuera de la Sierra, casado Mª de la Paz Lorenzo Serrano, hija de José Lorenzo Serrano. Abogado y diputado provincial. Era el presidente de la Liga Antihumista en 1888. Tenía 32 años en el momento de la manifestación.

Manuel Mora: Alcalde de Riotinto en aquel momento. Según algunos autores era empleado de la Compañía y estaba bajo su influencia.

José González: Industrial y propietario zalameño y alcalde de Zalamea en esa fecha.

Juan Antonio López: Abogado y secretario del juzgado de Zalamea. Según algunos testimonios fue uno de los principales instigadores de la manifestación de agricultores.

Agustín Bravo y Joven: Gobernador civil de la provincia de Huelva. Llegó a Riotinto el 4 de Febrero junto al regimiento de Pavía

Ulpiano Sánchez: Teniente coronel al mando de los soldados del regimiento de Pavía

Don Juan Talero: Natural de Córdoba, diputado nacional por el partido progresista, defendió ante el gobierno la postura de los pueblos. Falleció a los 28 años de edad pocos meses después de la manifestación.

Francisco Romero Robledo: Diputado conservador que interpeló duramente al gobierno por los sucesos del 4 de Febrero.

José Nogales: Periodista cuyas crónicas se opusieron a la versión oficial y que trató de aclarar los hechos de manera insistente.

Foto: José María Ordóñez Rincón. Presidente de la Liga Antihumos de Huelva

Manuel Domínguez Cornejo y Antonio Domínguez Pérez de León

EL AÑO DE LOS TIROS (III)

EL AÑO DE LOS TIROS (III)

 

LA VERDADERA HISTORIA DEL AÑO DE LOS TIROS (III)

La situación de los obreros de las minas

Foto: Grupo de obreros de las minas de Riotinto

            Como ya apuntamos en el primer capítulo, las razones de la manifestación del 4 de Febrero de 1888 fueron tres: los daños de los humos sobre la agricultura, especialmente en Zalamea la Real,  los problemas de contaminación y salud pública causados por esos humos y el malestar de los obreros por razones laborales.

            Conviene ahora entrar un tanto en profundidad en la situación en que se encontraban en aquellos años los mineros. Desde que los ingleses se habían hecho cargo de las minas de Riotinto, la producción aumento de forma considerable y ello trajo consigo un aumento desproporcionado de la población por la llegada de mano de obra procedente de otras provincias españolas y del sur de Portugal.

            Este aumento de población se registró especialmente en Nerva y Riotinto donde se crearon barrios mineros para atender al alojamiento de los nuevos obreros ( El Valle y el Alto de la Mesa nacen precisamente como poblados mineros). También ocurrió esto, aunque en mucha menor medida, en Zalamea y El Campillo (1), siendo la primera de estas poblaciones, debido a su distancia, la que tuvo una menor incidencia en su nivel de población aunque no por ello dejó de tener entre sus habitantes un número significativo de obreros ocupados en las minas. En Riotinto y Nerva  los mineros vivían hacinados y no era extraño encontrar a más de una familia alojada en la misma casa en condiciones de salubridad que dejaban mucho que desear.

            Por otra parte la Compañía mantenía una política de despidos muy rigurosa contra todos aquellos que demostraban una vida no acorde con sus gustos. Eran frecuentes en los poblados mineros los robos y peleas como consecuencia, en muchos casos, del consumo de alcohol. La compañía inglesa era intransigente con los infractores y generalmente a los despedidos se les expulsaba de las viviendas que ocupaban,  que  casi siempre eran propiedad de la empresa. Normalmente los despedidos solían marcharse si eran inmigrantes pero en otros casos permanecían en la zona vagando y viviendo de la caridad ajena.

            Los sueldos que recibían los obreros oscilaban entre los 15 y 21 reales al día; sueldos que en relación con los que se cobraban en el campo eran muy elevados (en el campo el salario medio por día era de 8 reales), sin embargo el trabajo en la mina era mucho más agotador y estaba sometido a un mayor riesgo de accidentes y enfermedades y cuando los humos impedían el trabajo en algún departamento no lo cobraban o recibían sólo la mitad. La empresa disponía de un servicio médico y farmacéutico para los mineros pero les descontaba una peseta semanal para contribuir al coste de este servicio.  

            Toda esta situación creo un enorme malestar de fondo entre la población de las minas, especialmente en los pueblos de Riotinto y Nerva. Y fue en estas circunstancias cuando llegó, en1883, Maximiliano Tornet, líder sindical de filiación anarquista que comenzó  a realizar actividades para movilizar a los trabajadores y exigir a la empresa cambios en su situación. Una vez que fueron descubiertas sus actividades sindicalistas fue despedido y pasó algunos meses en la cárcel pero puesto en libertad volvió de nuevo a Riotinto aunque no fue contratado de nuevo.

            Las exigencias de los mineros se fueron concretando en un aumento de sueldo, una reducción de la jornada laboral y la supresión de la peseta de contribución médica.

(1) En 1888, El Campillo era aún una aldea perteneciente a la jurisdicción de Zalamea la Real. Con la explotación de la minas registró un sensible aumento de población que le llevó a independizarse de Zalamea en 1931.

Manuel Domínguez Cornejo y   Antonio Domínguez Pérez de León

Reunión de la Junta Directiva

 

El róximo viernes, 4 de Mayo, a las 21 horas, en el local de la asociación volverá a reunirse la Junta Directiva con el siguiente Orden del Día:

1.Ultimas propuestas a los nuevos estatutos

2. Concreción de actividades para las jornadas musulmano cristianas.

Recordamos que a estas reuniones pueden asistir todos los socios que deseen participar directamente en su organización.

EL AÑO DE LOS TIROS (II)

EL AÑO DE LOS TIROS (II)

 

LA VERDADERA HISTORIA DEL AÑO DE LOS TIROS  (II)

¿Por qué Zalamea participó activamente  en aquel suceso?

Foto: D. José Lorenzo Serrano, el poderoso terrateniente de Zalamea que tanta influencia llegó a tener en la Liga Antihumista

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            Para entender el papel que Zalamea jugó en el suceso del año de los tiros es necesario retroceder un poco en el tiempo. Recordemos que Zalamea la Real fue el pueblo matriz  de todos los que hoy componen la Cuenca Minera y que la segregación de las distintas poblaciones que se formaron fue consecuencia directa del crecimiento demográfico  derivado de la explotación de las minas, que pertenecieron a la jurisdicción de nuestro pueblo hasta  casi mediados del siglo XIX.

            En 1841 se produce la emancipación de Minas de Riotinto (1) que se llevó todo el territorio del yacimiento minero y en 1885 lo hizo el actual pueblo de Nerva. Estas segregaciones fueron recibidas con cierta animadversión por parte de Zalamea porque suponían la disminución de su territorio por el que el pueblo se había visto a pagar una elevada cantidad que lo endeudó durante muchos años. Por ello las clases dominantes mantenían una actitud hostil hacia lo administradores de las minas, por lo que no desaprovechaban oportunidad para enfrentarse a ellos, máxime cuando a esta circunstancia se le unió que la explotación minera supuso un golpe al poder absoluto que los terratenientes zalameños ostentaban en tanto les restaba mano de obra disponible y barata. Cuando los humos de las teleras  se incrementaron como consecuencia del aumento de producción de la Compañía inglesa, los daños que originaron en los campos zalameños fueron realmente cuantiosos. Aquello fue la gota que colmó el vaso provocando que se formara la liga antihumista, presidida por don José Marín Ordóñez Rincón que era natural de Higuera de la Sierra y casado con una de las hijas de Don José Lorenzo  Serrano, poderoso e influyente terrateniente de Zalamea, pueblo que se suma y encabeza este movimiento desde 1876 al tratarse del más afectado económicamente por los humos de las calcinaciones. Ambos propietarios van a liderar el movimiento de resistencia a las minas de Riotinto.

            Cuando comienza la década de 1880, las tensiones entre propietarios agrícolas y las minas se agudizan. Los directivos de la Cia Inglesa utilizan toda su influencia para contrarrestar la protestas que les llueven de las poblaciones de alrededor, llegando incluso a promover la publicación de un decreto que declaraba las calcinaciones al aire libre como de utilidad pública (Paradójicamente en Inglaterra las teleras llevaban prohibidas desde hacia varios años). El decreto, aunque fue aprobado por el Congreso, no logró pasar, afortunadamente, el trámite del Senado.

Por su parte los pueblos del Andévalo y la Sierra afectados por las teleras comienzan a prohibir, a nivel local, las calcinaciones en las minas de su término aunque, generalmente, la prohibición era dejada  sin efecto inmediatamente por el gobernador. El Ayuntamiento de Minas de Riotinto, influido por la compañía inglesa, se niega a hacerlo. Entre tanto, ambas partes intentan defender sus respectivas posturas utilizando todos los medios a su alcance.  De esta manera se llegó a principios de 1888.

(1)El Antiguo pueblo de Minas de Riotinto estaba situado al noreste del Alto de la Mesa, entre ésta y Nerva. Era conocido popularmente como la Mina Abajo. Más tarde, ya en el siglo XX, al ser absorbido por la mina sus instituciones se trasladaron a un barrio situado al Sur, conocido como "El Valle", que es el actual pueblo de Riotinto

Manuel Domínguez Cornejo y Antonio Domínguez Pérez de León

El año de los tiros I

El año de los tiros I

Cistus Jara se preocupa también de la difusión de nuestro patrimonio histórico . Por lo que a partir de ahora publicaremos artículos relacionados con este aspecto.

Aprovechando la actulidad del suceso acaecido el 4 de Febrero de 1888 iniciaremos una serie de artículos sobre este tema.

Foto: La plaza del antiguo pueblo de Riotinto donde tuvo lugar la manifestación

LA VERDADERA HISTORIA DEL AÑO DE LOS TIROS

Manuel Domínguez Cornejo           Antonio Domínguez Pérez de León

 

            El estreno de la película el "Corazón de la Tierra" ha puesto de actualidad un suceso ocurrido hace casi ciento veinte años. Como es natural, la película, y el libro en el que se basa, son historias de ficción que toman el hecho como fondo para el desarrollo de su trama argumental pero que, como no puede ser de otra manera por su  carácter comercial, no narran los acontecimientos con la rigurosidad que la historia exige. Creemos que es pues el momento de aprovechar el interés que ha suscitado entre la gente esta película para narrar lo ocurrido de una forma lo más aproximada posible.

            Afortunadamente hoy disponemos de una documentación que nos permite conocer con relativa exactitud lo ocurrido, podemos manejar actualmente para acercarnos a los hechos el diario del Congreso y del Senado, donde se debatió largamente sobre lo ocurrido, los telegramas que se cruzaron entre las autoridades durante aquellos agitados días, la correspondencia con la oficina Central de Londres, la declaración de algunos inculpados, el libro "Los humos de Huelva" escrito por un periodista zalameño de la época. Todo esto sin reseñar una multitud de documentos que directa o indirectamente se refieren a este asunto, así como las hemerotecas y publicaciones de reciente publicación.

            En las minas de Riotinto se habían utilizado desde la antigüedad el sistema de calcinaciones al aire libre, las denominadas "teleras", como forma de fundición del mineral. Cuando la Compañía Inglesa compró estas minas al Estado Español en 1873, industrializa su producción y el número y tamaño de estas calcinaciones aumentaron desmesuradamente, produciendo una enorme cantidad de humos sulfurosos que se extienden por toda la Cuenca Minera. Esta "manta" de humos alcanzó unos límites insoportables para la salud humana y para los agricultores de la comarca. Fue sin duda éste último aspecto en el que Zalamea se vio especialmente perjudicada por ser un pueblo en el que la agricultura y la ganadería tenían mayor importancia.

            Paralelamente los humos también producían malestar entre los mineros ya que cuando las condiciones atmosféricas concentraban las emisiones de gases tóxicos en torno a la mina las trabajos se paralizaban y consecuentemente los mineros dejaban de percibir el salario correspondiente a ese día con lo que además de un problema medioambiental y de salud, los humos se convirtieron a la vez en un problema laboral.

            Este es el germen del problema que en sucesivos artículos iremos describiendo para explicar como se fueron desarrollando hasta culminar el 4 de Febrero de 1888 en una manifestación que fue reprimida duramente por los soldados del Regimiento de Pavía.

 

Reforma de los estatutos.

Estamos ya en la fase final de la reforma de los estatutos para adecuarlos a la nueva normativa. Aquellos socios que deseen hacer sugerencias pueden enviárnoslas introduciéndolas en el apartado de comentarios que figura al final de esta noticia o en aquella en la que aparece el texto de los nuevos estatutos.

Una vez recogidas serán estudiadas y , si proceden, serán incluidas en el nuevo texto

Reunión de la Directiva de JARA

El próximo jueves, día 26 de Abril, a las 21 horas en el local de la asociación, en los altos de hogar del pensionista, volverá a reunirse la Junta Directiva para seguir tratando sobre la organización de las IV Jornadas musulmano cristianas.

Una vez celebrada la primera reunión con el Ayuntamiento nos hemos metido de lleno en la preparación de las jornadas. Necesitamos de la colaboración de todos ya que pretendemos ir superándonos cada año introduciendo novedades y mejorando las actividades que ya se realizan. A estas reuniones puede asistir cualquier socio que esté interesado en participar directamente en su organización.

La Iglesia y la Torre en peligro

La Iglesia y la Torre en peligro

 El conjunto Iglesia-Torre de Zalamea, imagen de referencia de nuestro pueblo, se encuentran en peligro. Aunque aparentemente siguen mostrando una hermosa  imagen al exterior, si observamos con detenimiento su paredes vemos que se están deteriorando a pasos agigantados, como podemos comprobar en las imágenes que acompañan a este artículo.

El pasado miércoles, día 28 de Marzo, el Delegado de Cultura de la Junta de Andalucía informó que el acuerdo marco firmado con el obispado no supone la ejecución inmediata de las obras de restauración ya que es preciso elaborar  previamente una ficha de diagnóstico y más tarde, en base a ella, realizar un proyecto de intervención y por último, firmar la ejecución de las obras. Un largo proceso que puede tardar años si las distintas partes, Junta de Andalucía, Obispado y Ayuntamiento no toman el asunto con carácter de urgencia.

Por ello es necesario que desde todas las instancias tomemos la inciativa para que las obras de restauración se hagan cuanto antes.

Actividades de voluntariado

La Asociación Cistus JARA está incrita en el proyecto de voluntariado ANDA-RÍOS.

Este proyecto consiste en hacer durante un periodo de tiempo un estudio de un tramo de rivera localizada en el término municipal de Zalamea la Real.

El estudio consistirá en tomar datos de caudal, estado de las aguas, vegetación, microfauna etc. Para ello nos ceden en calidad de prestamo un material específico que ya está en nuestro poder y se llevará a cabo los fines de semana o días festivos.

Pueden participar como voluntarios todos aquellos socios que estén interesados. Para ello deben contactar con la secretaria Luz de Luna

Junta Directiva

Junta Directiva

COMPOSICIÓN ACTUAL DE LA JUNTA DIRECTIVA DE CISTUS JARA

Presidente:Manuel Domínguez Cornejo

Vicepresidente: Juan Centeno Baquero

Secretaria: Luz de Luna Gómez García

Tesorero: Juan Carlos Domínguez

Vocales: Antonio Conejo Rivas, Domingo Hedroso Domínguez, María Zarza, Mercedes Sánchez, Isabel García Trigo

Vocales colaboradores: Antonio Domínguez Pérez de León, Antonio Carrero Romero, Manuel Gómez Muñiz, Conchi López Núñez

Jornadas musulmano-cristianas 2007

La Junta Directiva esta preparando ya el proyecto de las IV Jornadas Musulmano-cristianas.

Aquí tenéis el anteproyecto sobre el que estamos trabajando. Podéis aportar vuestras sugerencias:

 

                                                                                             IV  JORNADAS MUSULMANO- CRISTIANAS

Zalamea la Real

2007

 

  ÍNDICE

    

 

  • 1. Introducción................................................... 3

2. Fundamento histórico de las jornadas..................... 4

3. Jornadas cristiano musulmanas de Zalamea la Real...... 5

4. Presupuesto...................................................... 9

I. INTRODUCCIÓN

                En las tres ediciones anteriores las jornadas musulmano-cristianas de Zalamea la Real constituyeron un rotundo éxito en todos los sentidos tanto de organización como, y lo que es más importante, de participación. Fueron innumerables las personas que colaboraron voluntariamente tanto en las tareas de preparación de las jornadas como en la asistencia a los actos programados, sin olvidar las asociaciones que desinteresadamente nos prestaron su ayuda.

               Cistus JARA asume de nuevo el  reto de la organización de las IV Jornadas musulmana cristianas que se han convertido ya en un referente en las actividades culturales del verano en nuestro pueblo en toda la Cuenca Minera. Este año pretendemos dar un nuevo impulso a las jornadas para que tengan un mayor alcance fuera de nuestra comarca, aumenten su prestigio y difusión no sólo en la provincia sino fuera de ella atrayendo como consecuencia un mayor número de visitantes, ofreciéndoles una alternativa a los convencionales destinos turísticos  de la época.

                El pueblo de Zalamea ha asumido este evento cultural hasta extremos insospechados, implicándose en grado sumo en su organización, trabajando voluntariamente en su preparación y  participando activamente en su desarrollo, convirtiéndose de esta manera en el auténtico protagonista de las jornadas.

                Queremos a partir de esta edición darle a las jornadas una finalidad esencialmente turística para atraer el mayor número de visitantes posible. Las jornadas han demostrado en las tres ediciones anteriores su capacidad de atraer visitantes de aquellos lugares en los que se ha difundido su celebración, han evidenciado su facultad de reactivar cultural y festivamente un pueblo que en pleno periodo estival mostraba claros síntomas de atonía.

                Hemos comprobado las consecuencias positivas que la celebración de las jornadas tiene sobre la reactivación económica del pueblo, no sólo en el sector hostelero sino también en actividades artesanales que se han visto potenciada por las exposiciones, mercados de artesanos, talleres de costura, decoración, etc.

                Por último las jornadas han supuesto, y pretendemos potenciarlo, un claro exponente de manifestaciones culturales de todo tipo, musica, fotografía, conferencias, teatro, bailes y ha hecho resurgir, así mismos otras que se encontraban en trance de desaparición, costumbres ornamentales y decorativas.           

II. FUNDAMENTO HISTÓRICO.

                Después de la derrota del rey Rodrigo los árabes dominan el territorio andaluz y desde un primer momento nuestra zona es el lugar de asentamiento de los yemeníes (árabes sedentarios). Posiblemente fueron los que consolidaron el núcleo de población atraídos por la abundancia de agua  aunque por desgracia son escasos los restos de esa época encontrados en la población; sin embargo hoy parece estar fuera de toda duda que el origen del topónimo de Zalamea es atribuible al nombre que el pueblo recibió durante la dominación musulmana. Pudo derivarse de la raíz árabe "zlm" que significa "sano, saludable o salvo" o del vocablo "Salameh" algo así como "La saludable" o "la Pacífica". Trabajos reciente apuntan la teoría que el nombre árabe fue una réplica de otro lugar de la actual Siria que los nuevos dueños trajeron de su tierra. Efectivamente, en aquel país existe hoy una ciudad cuyo nombre es Salamiyya, que podría leerse como Salamía.

                Aunque hay divergencias en este tema, todo parece indicar que nuestro pueblo quedó encuadrado en la "cora" de Hispalis (Sevilla) y posteriormente, después de la desintegración del califato, en el reino taifa de Sevilla.       

Desde finales del siglo XII y comienzos del XIII el fortalecimiento de los reinos cristianos permite a Castilla dar un gran impulso a la conquista de territorio musulmán. Refiriéndonos en concreto a Zalamea, las noticias son confusas, no obstante suponemos que cuando Fernando III gana a los árabes la ciudad de Sevilla, teóricamente nuestro pueblo debió quedar sometida al dominio cristiano. Sin embargo en un primer momento posiblemente se tratara del establecimiento de algún tipo de vasallaje.

A partir de ese momento el nombre se castellaniza y comienza a denominarse Çalamea (Zalamea)

Durante algunos años su territorio se ve inmerso en las luchas entre portugueses y castellanos por el dominio  de la zona. Sea como fuere en 1253 pasa definitivamente a manos castellanas con motivo de una acuerdo entre el rey portugués Alfonso III y el castellano, Alfonso X el Sabio, por el que este último renunciaba a sus derechos sobre el Algarbe a cambio de todas las tierras al este del Guadiana, acuerdo confirmado más tarde, en 1267, en el tratado de Badajoz. Zalamea pasó a depender administrativamente de la ciudad de Sevilla. Esta situación duró hasta 1279, cuando Alfonso X decide ceder la villa al arzobispado de Sevilla a cambio de Cazalla. El documento de cesión, el "privilegio rodado de 1279" es la primera referencia documental que se tiene de Zalamea y se conserva en el archivo catedralicio.

II. Jornadas históricas musulmano - cristianas:

       ZALAMEA MUSULMANA - ZALAMEA CRISTIANA

Objetivos

1. Poner de relieve aspectos patrimoniales y culturales de ambos periodos que aún son observables en nuestro pueblo y promover su recuperación y conservación

2. Desarrollar unas jornadas de convivencia, de carácter cultural y a la vez lúdico y festivo que tengan como resultado un mayor atractivo turístico tanto en la comarca como en la provincia y fuera de ella

3. Promover el acercamiento entre dos civilizaciones que forman parte de nuestro acerbo cultural, promoviendo el conocimiento de su cultura y propiciando un marco de convivencia positivo y de actitudes de comprensión y respeto en un momento en el que la relación entre ambas atraviesan un periodo de crisis.

4. Contribuir a la reactivación económica del pueblo en todos los sectores especialmente la artesanal y la hostelera.

Actividades que compondrían las  IV Jornadas:

.Taller de costura para la confección de trajes de época

Talleres de artesanía para la elaboración de material de  decoración

. Exposición de objetos de y útiles de trabajo, agrícolas, artesanales, ornamentales etc.

 . Adornos con motivos medievales (banderas en la torre, estandartes y escudos en el Paseo Redondo, Calle de la Plaza y entorno de la Iglesia.).

.Adorno de calle Castillo y extender la ornamentación de época a la calle de la Plaza y otras del entorno Iglesia Torre, Plaza de Talero y D.Manuel Serrano con motivos de la época.

.Elaboración de portada y minaretes para Plaza de Talero y D. Manuel Serrano

.Concierto de la banda municipal de música interpretando piezas cristianas y musulmanas.

. Concierto de música de cámara

. Torneo  y  competiciones medievales

. Representación teatral  de época en el salón Ruiz Tatay o en Paseo Redondo.

:Campamento musulmán y cristiano.

. Mercadillo medieval y talleres de época

. Edición de cartelería y programas de difusión.

. Montaje de vídeo interactivo en Plaza de Toros

. Actuaciones en paseo redondo: Baile de niños/as para el viernes y concierto para el sábado

. Ajedrez medieval humano y espectáculo visual

. Instalación de una taberna de época en Paseo Redondo y Plaza Talero

. Ruta de patios y corrales. Hay que implicar a vecinos que quieran mostras sus patios o corrales adornados con macetas, etc.

.Charla coloquio sobre la influencia musulmana en nuestras costumbres

. Creación de una página web para difundir las jornadas

. Contacto con diferentes embajadas de países musulmanes como punto de aproximación de ambas culturas.

. Concierto de música celta

.Exhibición de cetrería

Desarrollo: Las jornadas se ampliarán a toda la semana

Lunes:  Inauguración de las jornadas y apertura de exposiciones

                Charla - Coloquio.

                 Talleres de confección de vestimentas de época

Martes: Exposiciones de artes y costumbres

                 Charla Coloquio

                 Talleres de confección de vestimentas de época

Miércoles: Exposición de poesía árabe

                      Charla coloquio

                 Talleres de confección de vestimentas de época

                    Conceirto de cámara

Jueves:

                Exposición de fotografía

                 Charla coloquio

                 Concurso de vestimentas de época   

                 Concierto de cámara

Viernes:

                Acto oficial de recepción de visitantes de las jornadas en el salón Ruiz Tatay

                Exposiciones

                Torneo y competiciones medievales    

                Apertura de la taberna de época

                Bailes de niños/as en Paseo Redondo ( Vestimenta cristiana)

                Baile típico de Zalamea

                Ambientación de calle                           

                Teatro

                Concierto de la banda de música "Don Justo Ruiz"

                Cena medieval

Sábado:

               Apertura de mercadillo medieval y talleres

                Ruta de patios y corrales señalizadas

                Representación de un ajedrez humano medieval en Plaza de toros con                                                              espectáculo visual

                Concurso de tiro con arco

                Concierto  en Paseo Redondo

                Taberna de la época

                Espectáculo audiovisual

                Ambientación de calle

Domingo:

              Mercadillo medieval en Paseo Redondo

                Talleres de época para niños y mayores

                Concurso de adorno de calles

                Ambientación de calle

Durante todos los días los participantes irán disfrazados con trajes medievales y cristianos

Un grupo de socios de JARA hará un reportaje tanto de video como fotográfico del desarrollo de las jornadas que servirá para montar un audiovisual que se proyectará aproximadamente unos quince días después en una ceremonia que se celebrará en el salón Ruiz Tatay y en la que se entregarán algunos obsequios a participantes y colaboradores.

IV. PRESUPUESTO

Gastos:

                               Cartelería y publicidad...........................         750

                               Ambientación.................................            ..              2.500                                                                     Adornos medievales y vestuarios.....................      900  

                               Materiales varios para decoración...................                  850 

                               Grupo musical..........................................               5.000

                               Diseño gráfico....................................          780

                               Repostería ...............................................        2.000

                                Decorados....................................... ....    3.100

                               Gastos varios (Correos, reprografía, impr.).....        600       

                               Vídeo interactivo.....................................  3.500

                               Cuartetos..............................................       1.200

                               Concurso de tiro con arco..............................     150

                               Exposiciones.............................................     600

                               Cetrería....................................................                500

                               Facsímil del privilegio rodado.......................... 1.500

 

                                                               Total jornadas........................     23.930  €

 

ANEXO

 

RELACION DE ACTUACIONES PREPARATORIAS:

 

 

 

Concertar con Ayuntamiento colaboración económica y organizativa y cesión del salón Ruiz Tatay

Contratación de Grupo de música de cámara.

Contratación de equipo de sonido para megafonía y música ambiental

Confección de vestuario de época

Concertación con comerciantes del mercadillo medieval

Hablar con el sacerdote para solicitar permiso para la decoración de entorno de la Iglesia

Decoración de Torre, Paseo Redondo y calles

Diseño y edición de cartelería y programas de las jornadas

Difusión de las jornadas

Hablar con  Asociación de caballistas

Colocación de adornos ambientales en calles (Reunir y hablar con vecinos de las calles aledañas a la Iglesia)

Preparación de la exposición en casa Cilla

Preparación y diseño del ajedrez medieval.

Adecuación de Plaza de Toros para actuaciones

 

Nuevos estatutos

La Junta Directiva está revisando los estatutos para adecuarlos a la nueva normativa. Éste es el nuevo texto:

                                                                                         ESTATUTOS

                                                              DENOMINACION Y NOTAS GENERALES

Artículo 1.- Bajo la denominación de Asociación Cistusjara en Zalamea la Real, de Huelva, se constituye esta asociación, al amparo de lo estable­cido por el artículo 22 de la Constitución Española de 1.978, por la Ley Orgánica 1/2.002, de 22 de marzo, reguladora del derecho de asociación, por la Ley 4/2.006, de 23 de junio, de Asociaciones de Andalucía, y demás dispo­siciones legales de aplicación.

El régimen jurídico de la asociación se determinará por lo dispues­to en los presentes estatutos.

Artículo 2.- El domicilio a efectos de notificaciones de la asociación se estable­ce en Huel­va, en calle Tejada, sin núm. (Antigua escuelas viejas) .

Artículo 3.- El ámbito de actuación en el que la asociación ha de realizar principalmente sus actividades será nacional.

Artículo 4.- La asociación, que se constituye sin ánimo de lucro alguno, tendrá personalidad jurídica propia y plena capacidad de obrar desde el mismo momento de su inscripción en el Registro Provincial de Asociaciones existente en la Delegación Provincial de la Consejería de Justicia y Administración Pública de la Junta de Andalucía en Huelva.

En concreto, la asociación podrá realizar toda clase de actividades, ejercitar acciones judiciales, relacionarse con las Administraciones Públicas, adquirir y poseer bienes de toda clase, así como contraer obligaciones y asumir responsabilidades de todo tipo.

Artículo 5.- La asociación se constituye por tiempo indefini­do, no pudiendo disolverse más que por alguna de las causas previstas en la Ley y en los presentes estatu­tos.

                                                                   DE LOS FINES DE LA ASOCIACION

Artículo 6.- Esta asociación tiene como fines:

                         a   -Culturales: En todo lo relacionado con la cultura y con el desarrollo de esta

                         b   -Medioambientales: En relación con la defensa de la naturaleza, la concienciación y la educación para el respeto a la misma y a las acciones encaminadas a la denuncia de los daños que se puedan ejercer sobre ella.

                         c   -Fotografía y técnicas audiovisuales: Como un medio muy adecuado para llevar a cabo los fines anteriormente citados.

           Para el cumplimiento de los fines del apartado anterior, la asociación organizará las actividades que considere oportunas a lo largo del año. Pudiendo variar de un año a otro.

Artículo 7.- Las actividades que se pretenden realizar son las siguientes:

 Senderismo, acampadas y otras actividades de contacto con el medioambiente.

  • - Jornadas de difusión de nuestro patrimonio (Jornadas Musulmanocristianas entre otras.
  • - Actividades relacionadas con la fotografía y medios audiovisuales

                                                                                DE LOS ASOCIADOS

Artículo 8.- La asociación estará constituida por los si­guientes tipos de socios:

  • A) Socios de número: lo serán las personas físicas mayores de edad que estén interesados en los fines de la asociación, soliciten voluntariamente su incorpora­ción a la misma, y sean admitidas por la junta directiva como tales previo pago en su caso de la cuota correspondiente(señalar cuota, en su caso).

B) Socios fundadores: lo serán aquellos que suscriban el acta fundacional constitutiva       de la asociación.

C) Socios protectores: lo serán las personas que sin pertenecer a ninguno de los tipos       de socios indicados, por simpatía con la asociación, colaboren exclusivamente a       su sostenimiento.

Artículo 9.- Es requisito indispensable para ser socio de número, tener plena capacidad jurídica y de obrar, tener interés en los objetivos de la asociación, y soli­citarlo expresamen­te de la misma­, además de cumplir los requisitos reseñados en el artículo 8.A) de estos estatutos.

La presentación de la solicitud de inscripción implica la aceptación expresa por el aspirante a socio del contenido íntegro de los estatutos de la asociación, y de cuantas decisiones y acuerdos se adopten por los órganos de gobierno de la misma.

Artículo 10.- Todos los asociados tendrán los siguientes derechos:

a) A participar en las actividades de la asociación y en los órganos de gobierno y representación, a ejercer el derecho de voto, así como a asistir a la asamblea general, de acuerdo con los estatutos.

b) A ser informado acerca de la composición de los órganos de gobierno y representación de la asociación, de su estado de cuentas y del desarrollo de su actividad.

c) A ser oído con carácter previo a la adopción de medidas disciplinarias contra él y a ser informado de los hechos que den lugar a tales medidas, debiendo ser motivado el acuerdo que, en su caso, imponga la sanción.

d) A impugnar los acuerdos de los órganos de la asociación que estime contrarios a la ley o a los estatutos.

Artículo 11.- Los asociados tendrán los siguientes deberes:

a) Compartir las finalidades de la asociación y colaborar para la consecución de las mismas.

b) Pagar las cuotas, derramas y otras aportaciones que, con arreglo a los estatutos, puedan corresponder a cada socio.

c) Cumplir el resto de obligaciones que resulten de las disposiciones estatutarias.

d) Acatar y cumplir los acuerdos válidamente adoptados por los órganos de gobierno y representación de la asociación.

Artículo 12.- La asociación, para su sostenimiento y para atender a los gastos que sus fines originen, establecerá una cuota, cuya cuantía será fijada por la asamblea general, así como sus posibles modificaciones, de acuerdo con las necesida­des de la asociación.

Artículo 13.- La pérdida de la condición de socio se produci­rá por alguna de las siguientes causas:

a) Renuncia voluntaria, comunicada por escrito a la junta directiva.

b) Por no abonar las cuotas establecidas durante un periodo de 3 meses.

c) Por expulsión, como consecuencia de una conducta inco­rrecta o perjudicial para los fines de la asociación. La junta directiva emitirá un pliego de cargos, concediendo un plazo de ocho días al asociado, para que alegue cuanto convenga a su derecho, y proponga las pruebas que estime pertinentes en su defensa.

A la vista de tales alegaciones, la junta directiva d­i­c­t­ará la re­s­o­l­u­c­ión que p­r­o­c­e­da, la cual será recurri­ble ante la asamblea general, en el plazo de quince días desde su notificación.

Contra la resolución de la asamblea general, podrá el socio a­c­u­dir ante la j­u­r­i­s­di­cción ordinaria, si se creyere perjudicado por la misma.

                                                 DE LOS ORGANOS DE GOBIERNO DE LA ASOCIACION

Artículo 14.- Los órganos de gobierno de la asociación son la asamblea general de socios y la junta directiva, actuando ambos en todo caso bajo el principio de funcionamiento democrático.

Artículo 15.- La asamblea general, compuesta por todos los asociados, es el órgano supremo de gobierno de la asociación, y se reunirá con carácter ordinario o extraor­dinario, siendo un órgano de decisión y de deliberación en público. Adoptará sus acuerdos por el principio mayoritario o de democracia interna, y deberá reunirse, al menos, una vez al año.

Con carácter ordinario se reunirá una vez al año, y será convocada por la junta directiva con diez días de antelación como mínimo, mediante citación personal en el domicilio de cada asociado, y anuncio en el domicilio social, indicando en ambos casos el orden del día; esta reunión tendrá lugar dentro del mes de enero.

Artículo 16.- La asamblea general se reunirá con carácter extraordinario, cuando por la importancia de los asuntos a tratar así lo acuerde la junta directiva, o la décima parte de los asociados. La convocatoria se efectuará en un plazo mínimo de tres días en la forma indicada para las reuniones ordina­rias, con expresión completa de los asuntos a tratar en el orden del día.

Artículo 17.- En ambos casos se considerará constituida, si en primera convocatoria asisten la mitad más uno de los aso­ciados, y en segunda convocatoria con cualquier número de socios asistentes.

Artículo 18.- El periodo de tiempo a transcurrir entre la primera y segunda convocatoria será de media hora.

Artículo 19.- En los casos que se requiera la cele­bración de una asamblea general extraordinaria, se necesitará el voto favora­ble de las dos terceras partes de socios presentes o representa­dos para tomar acuerdos.

Artículo 20.- Son atribuciones de la asamblea general ordina­ria:

a) Aprobación del balance del ejercicio anterior.

b) Aprobación de la gestión social, del presupuesto y de las cuentas de la asociación.

c) Nombrar aquellos cargos que hayan quedado vacantes o deban cesar estatutariamente en la junta directiva.

d) Determinación de las cuotas periódicas.

                e) Aprobar el Reglamento de régimen interno de la asociación.

                f) Aprobar las disposiciones y directivas del funcionamiento de la asociación.

Artículo 21.- Son atribuciones de la asamblea general extraor­dinaria:

a) Nombramiento y renovación de la junta directiva de la asociación.

b) Modificación de los estatutos.

c) Resolver, a propuesta de la junta directiva, sobre la inversión de los remanentes líquidos, si los hubiera, o de otros recursos directos o indirectos que pudiesen obtenerse.

d) Decidir sobre la enajenación de todo o parte del patri­monio de la asociación.

e) Acordar la disolución de la asociación.

f) Solicitar la declaración de "utilidad pública".

g) Acordar la constitución de federaciones o integrarse en ellas.

                                                                            DE LA JUNTA DIRECTIVA

Artículo 22.- Para regir los destinos de la asociación, resolver cuantos asuntos de régimen interno se presenten, o decidir en todo aquello que no esté reservado por su importan­cia a la asamblea general, se creará como órgano de gobierno y representación una junta directiva, que gestiona y representa sus intereses de acuerdo con las disposiciones legales y directivas de la asamblea general, y que estará integrada por los siguientes miembros:

1) Presidente.

2) Secretario.

3) Tesorero.

Podrán ser miembros de la junta directiva de la asociación todas aquellas personas físicas mayores de edad que tengan la condición de asociados, que se encuentren en pleno uso de los derechos civiles, y que no estén incursos en los motivos de incompatibilidad establecidos en la legislación vigente.

Artículo 23.- Los cargos de la junta directiva serán cubier­tos por elección en asamblea general, y serán honoríficos, y no retribuidos, sin perjuicio de las retribuciones a satisfacer a raíz de los desembolsos efectuados por dichos cargos.

Su mandato será por cuatro años, pudiendo ser reelegidos los miembros cesantes al finalizar dicho mandato.

Artículo 24.- Todos los cargos de la junta directiva tendrán que estar ostentados por socios.

Artículo 25.- La junta directiva se reunirá cuando haya lugar a ello, ya lo juzgue necesario el presidente, o lo soliciten la mitad más uno de sus miembros; de estas reuniones se levantará el acta correspondiente.

La junta directiva mantendrá informado a los asociados de cuantos asuntos sean de interés general.

Artículo 26.- La firma de la asociación será ostentada por el presidente y por el secretario.

Artículo 27.- Será misión del presidente:

a) Presidir y dirigir los debates de la junta directiva y en las asambleas generales, así como ordenar al secretario la convocatoria de las mismas y fijar el orden del día.

b) Ostentar, junto con el secretario, la firma de la asociación.

c) Representar oficialmente a la asociación.

d) Conocer de cuantos asuntos deba tratar la asociación, distribuyéndolos para su estudio a las comisiones respec­tivas, y recibiendo de ellas, a través del secretario, el informe emitido, que se someterá a la junta directiva, para su aproba­ción en la forma indicada.

e) Dar el visto bueno a la correspondencia que mantenga la asociación.

f) Intervenir, cuando lo juzgue oportuno o conveniente, en las labores de las comisiones de trabajo, estudios, etc.

g) Otorgar poderes a favor de Procuradores de los Tribunales y de letrados, para la defensa en juicio de la asociación.

h) Ejercitar acciones de todo tipo, ante cualesquiera órganos jurisdiccionales, en defensa de la asocia­ción.

i) Dirigirse a las Administraciones Públicas, y relacionarse con éstas, en defensa de los intereses de la asociación.

Artícu­lo 28.- Será misión del secretario:

a) Conocer de los asuntos de la asociación, llevando la correspondencia social, que firmará con el visto bueno del presiden­te.

b) Convocar las reuniones de la junta directiva y de la asamblea general, y levantar acta de las mismas.

c) Distribuir, de acuerdo con las instrucciones del presi­dente, el trabajo de las diversas comisiones, recibiendo de las mismas los informes correspondientes, que trasladará al presiden­te para su ulterior resolución.

d) Mantener un estrecho contacto informativo con los asociados.

e) Confeccionar la memoria que ha de presentarse a la asamblea general de socios.

f) Expedir certificaciones como fedatario de la asociación.

g) Abrir cuentas corrientes y libretas de ahorro en entidades bancarias y de crédito.

h) Ostentar, junto con el presidente, la firma de la asociación.

i) Y en general, cuanto corresponda a la marcha adminis­trativa de la asociación, y no sean funciones específicas de cualquier otro miembro de la junta directiva.

Artículo 29.- Será misión del tesorero:

a) Recaudar las cuotas de los asociados que se establezcan por la asamblea general de socios.

b) Custodiar los fondos de la asociación.

c) Realizar inversiones a favor de la asociación.

d) Facilitar a la asamblea general de socios y a la junta directiva cuantos datos le sean solicitados.

e) Extender y llevar cuentas de los recibos de cuotas de los asociados.

f) Llevar al día los libros de contabilidad precisos para la buena marcha de la asociación.

Artículo 30.- Todos los cargos de la junta directiva serán honoríficos y gratuitos, y no se percibirá sueldo, gratifica­ción o compensación económica alguna por el desempeño de los mis­mos, sin perjuicio de las retribuciones que en cada caso se acuerde a favor de dichos cargos.

Artículo 31.- La junta directiva someterá a la asamblea general de socios la creación de comisiones de trabajo, que tendrán por objeto la realización de estudios sobre aquellos asuntos que se estimen de interés general para la asociación.

                                                                              REGIMEN ECONOMICO

Artículo 32.- La asociación no cuenta con patrimonio propio, pero para el desempeño de sus fines, establece­rá una cantidad en concepto de cuota, cuya cuantía será fijada por la asam­blea general de socios, y que podrá modifi­carse de acuerdo con las cir­cunstan­cias.

Artículo 33.- Si algún asociado, por circunstan­cias especia­les, no pudiera hacer efectivo el importe de sus cuotas, lo pondrá en conocimiento de la junta directiva, quien decidirá respecto a una posible condona­ción de dicha deuda, a la vista de las circunstancias económicas del asociado.

Artículo 34.- Los recursos económicos de los que podrá hacer uso y disponer la asociación son los siguientes:

a) Subvenciones, y todo tipo de ayudas públicas.

                b) El importe de las cuotas de los asociados.

c) Los rendimientos y productos de su patrimonio.

                d) Donaciones, legados, herencias, etc.

Artículo 35.- A los efectos de la Ley de Asociaciones, el presupuesto anual de esta asociación se fija en 30.000 euros.

                Artículo 36.- Como régimen de administración, contabilidad y documentación, la asociación dispondrá de una relación actualizada de sus asociados, y llevará una contabilidad que permita obtener la imagen fiel del patrimonio, del resultado y de la situación financiera de la entidad, así como las actividades realizadas, efectuando un inventario de sus bienes y recogiendo en un libro las actas las reuniones de sus órganos de gobierno y representación. Deberá llevar  su contabilidad conforme a las normas específicas que les resulten de aplicación.

Artículo 37.- La fecha de cierre del ejercicio asociativo será la de 25 de Febrero de cada año. Siendo potestad de la junta directiva el admitir socios fuera de plazo siempre que vengan acreditado por uno o más directivos

                                                               DE LA DISOLUCION DE LA ASOCIACION

Artículo 38.- La asociación se disolverá en los supuestos siguien­tes:

a) Cuando concurra alguna de las causas establecidas por el artículo 39 del Código Civil.

b) Cuando lo decidan mayoritariamente los socios, asisten­tes a la asamblea general extraordinaria convocada al efecto.

c) Cuando la asociación carezca de forma manifiesta de recursos económi­cos.

d) Por resolución motivada de la autoridad judicial competente.

Artículo 39.- Para poderse disolver la asociación se precisa­rá la convocatoria de una asamblea general, citándose a los socios al efecto, asamblea general en la que en primera convocato­ria, se preci­sa­rá la asistencia del 75% de los asocia­dos, siendo válida la celebración de la misma en segunda convocatoria con cualquier número de asisten­tes.

Artículo 40.- En el acta de la asamblea general en la que se acuerde la disolución de la asociación, se relacionarán al margen los nombres de todos los asistentes.

Artículo 41.- Acordada la disolución de la asociación en la forma prescrita en los artículos precedentes, se abrirá el periodo de liquidación, hasta el fin del cual la entidad asociativa conservará su personalidad jurídica.

               Los miembros del órgano de representación en el momento de la disolución se convierten en liquidadores, a no ser que la asamblea general designe como tales a otras personas, o así lo decida el Juez que, en su caso, acuerde la disolución.

Artículo 42.- Corresponde a los liquidadores:

  • a) Velar por la integridad del patrimonio de la asociación.
  • b) Concluir las operaciones pendientes y efectuar las nuevas, que sean precisas para la liquidación.
  • c) Cobrar los créditos de la asociación.
  • d) Liquidar el patrimonio y pagar a los acreedores.
  • e) Aplicar los bienes sobrantes de la asociación a los fines previstos por los estatutos.
  • f) Solicitar la cancelación de los asientos en el Registro.

                Artículo 43.- En el supuesto de que quedase un saldo económico positivo, se entregará a una institución benéfica y sin ánimo de lucro de la localidad, en concreto a Caritas Diocesana, hogar de ancianos y personas desfavorecidas de esta localidad.

Artículo 44.- En caso de insolvencia de la asociación, el órgano de representación o, si es el caso, los liquidadores han de promover inmediatamente el oportuno procedimiento concursal ante el juez competente.

A LA DELEGACION PROVINCIAL DE LA CONSEJERIA DE JUSTICIA Y ADMINISTRACION PUBLICA EN HUELVA

                DON Manuel Domínguez Cornejo, mayor de edad, en su condición de Presidente de la Asociación Cistusjara de Zalamea la Real , inscrita bajo el número 1609   de la Sección Primera en el Registro Provincial de Asociaciones existente en la Delegación Provincial de la Consejería de Justicia y Administración Pública de la Junta de Andalucía en Huelva; con el debido respeto comparece y D I C E :

               Que en cumplimiento de lo dispuesto por la Disposición Transitoria Primera.2 de la Ley Orgánica 1/2.002, reguladora del derecho de asociación, y para su debida constancia en el Registro Provincial de Asociaciones, formula en tiempo y forma la siguiente declaración, relativa a la mencionada asociación:

               1º.- Que la entidad a la que representa se encuentra actualmente en situación de actividad y funcionamiento.

 

                2º.- Que la dirección del domicilio social a efectos de notificaciones sigue encontrándose en apartado de correo nº     , en Zalamea la Real                                     .

                3º.- Que los componentes de los órganos de gobierno y representación de la asociación, elegidos en asamblea general de socios celebrada con fecha de  3  de  Febrero     de  2007, son los siguientes:

                -- Presidente:   Manuel Domínguez Cornejo                                              .

                -- Secretario:     Luz de Luna Gómez Trigo                                            .

En Zalamea la Real, a quince de marzo de dos mil siete           .

 

 

                DOÑA Luz de Luna Gómez Trigo, Secretaria de la Asociación Cistusjara,              inscrita bajo el número 1609   de la Sección Primera en el Registro Provincial de Asociaciones existente en la Delegación Provincial de la Consejería de Justicia y Administración Pública de la Junta de Andalucía en Huelva, C E R T I  F I C A :

                Que la asamblea general de socios de fecha  5 de marzo de 2007, acordó modificar los estatutos de la asociación, para adaptarlos a lo dispuesto en la Ley Orgánica 1/2.002, reguladora del derecho de asociación, al amparo de lo establecido por la Disposición Transitoria 1ª.1 de la mencionada Ley Orgánica.

                Que los estatutos fueron modificados en su integridad, con arreglo al texto estatutario que se acompaña.

                En Huelva, a quince de marzo  de dos mil siete    .

                                            A LA DELEGACION DE JUSTICIA Y ADMINISTRACION PUBLICA

DON  Manuel Domínguez Cornejo, mayor de edad, vecino de Zalamea la Real     (Huelva), con domicilio en Cabezo Martín 54, en su condición de presidente de la Asociación Cistusjara; con el debido respeto comparece y D I C E :

Que por medio del presente escrito, interesa en tiempo y forma se proceda a la inscripción en el Registro Provincial de Asociaciones de esa Delegación, de la modificación llevada a efecto en los estatutos de la asociación a la que representa, para la adaptación de los mismos a lo dispuesto en la Ley Orgánica 2.002, de 22 de marzo, reguladora del derecho de asociación, a cuyo fin, se acompaña la correspondiente certificación del secretario y un nuevo texto de los estatutos de la misma.

Por lo expuesto,

SOLICITA: Que teniendo por presentado este escrito, se sirva admitirlo, tener por hechas las manifestaciones que anteceden a los efectos oportunos, y en su virtud, acceder a lo interesado.

Así es de Justicia que pide en Huelva, a quince de marzo de dos mil siete.

Senderismo 2007

Senderismo 2007

El pasado 11 de Marzo Cistus Jara llevó a cabo su jornada de senderismo. En esta ocasión la ruta fue La Fija -Mina Concepción.

Los participantes además de disfrutar de un magnífico día de convivencia, ejercieron su deporte favorito a través de paisajes evocadores de una pasado no muy lejano en el que la actividad minera dejo una profunda huella sobre nuestra provincia.